sábado, 26 de junio de 2010

Un año de tórtolas



Por estas fechas Amélie se coló en mi vida por una ventana. Muchos piensan que me falta un tornillo por haberla acogido en mi vida, pero lo volvería a hacer sin dudar. Ahora ella no me hace tanto caso, se pasa el tiempo en tierno idilio con Walter, y no se lo reprocho, después de todo para eso compré a Walter, y gracias a eso vino Junior al mundo.

Como pasa tantas veces, no es tanto lo que yo le he dado a ellas como lo que ellas me han dado a mí. Las tórtolas viven las cosas con una naturalidad y una inocencia contagiosas, se preocupan del ahora, son sensibles pero no sensibleras, listas pero no maliciosas.

Ha sido un año de felicidad mutua.

No hay comentarios:

Publicar un comentario