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martes, 13 de mayo de 2014

La tórtola superponedora de Adrián



Adrián es un lector del blog, que se puso en contacto conmigo para consultarme el caso de sus tórtolas, y es que ¡sus puestas son de cuatro huevos! En este momento tienen solo tres, porque un huevo se ha malogrado. Se trata de una pareja de tórtolas muy joven, inexpertas, y como podéis ver en las fotos, preciosas. La blanca es la hembra, se llama Sora (que significa "cielo", en japonés), y fue un regalo de Adrián a su novia. A los pocos días adquirieron el macho, con el típico plumaje de las tórtolas turcas y de collar; se llama Shiro, "blanco" en japonés, (algo que resulta irónico, claro, puesto que no es de ese color). Viven en un amplio jaulón de conejos, adaptado para ellos; sus dimensiones son grandes, pero es que además sacan las tortolitas a volar por la casa un rato cada día. Adrián y su novia son grandes amantes de los animales, él tiene también una paloma bravía, y algún perrito que, a lo sumo, molesta con lametones a sus compañeras emplumadas. Como suele pasar con las tórtolas, aunque en un principio había desconfianza, ahora la relación entre ellas es de ardoroso emparejamiento, y la intención es que esta primera nidada salga adelante, pues las crías tienen ya destino asignado en casa de algún familiar.

Ojalá todo salga perfectamente, y pronto podamos ver unos bonitos pollitos en este mismo blog.

Como consejos para estos casos: uso exclusivo de la pasta de cría como alimentación, y suministro de arena de calcio para la mamá. 

Es genial que haya gente tan respetuosa con los animales y sensible con la vida como lo son Adrián y su novia, ¡bien por ellos!

miércoles, 6 de julio de 2011

Ahora comprendo que soy padre

(Junior acaba de bajar de su nido y se dispone a comer)

Creo que ya he comentado en alguna ocasión que tanto a Amélie como a Junior, las dos hembras, les permito empollar los huevos más o menos una semana, y luego se los quito o los sustituyo por otros infértiles (en el caso de Junior no hace falta normalmente ya que no suelen estar fecundados... solo si me descuido y su papá Walter se aprovecha la cosa cambia). En estas últimas semanas en realidad me limito a quitarles los huevos a la semana.

Por otra parte, mientras están empollando huevos la pareja Walter-Amélie sigue un sistema de turnos bastante estricto: A primera hora de la mañana Walter releva a Amélie y se queda él empollando; al caer la tarde Amélie hace el relevo y se queda en el nido hasta el día siguiente. Eso les permite comer, beber y estirarse, pero ¿qué pasa con Junior? Ella, claro, no tiene a nadie con quien relevarse, así que cuando considera que debe hacerlo, baja unos minutos del nido, come, bebe, hace sus necesidades, se estira un poco, y finalmente regesa a su inútil pero tranquila tarea de empollar.

Mientras las tórtolas están en el nido me acerco a veces para darles de comer o beber, cosa que normalmente agradecen. Si son Walter o Amélie, comen hasta que no quieren más, y luego me ignoran, pero Junior se comporta de un modo muy distinto, ¿qué hace? Al acercarme con comida come un poquito, ¡y se baja del nido! He tardado en darme cuenta de que interpreta mi presencia como un relevo, es decir, como si yo fuera el papá que va a relevarla. Claro está que luego ve que no hago nada de eso, pero su instinto de darme el relevo funciona. Esto está muy bien, porque a veces ha pasado hasta 24 horas en el nido (y yo decía: bueno, ya bajará cuando quiera), en cambio subiéndome hasta su nido y ofreciéndole comida consigo automáticamente que baje a comer y beber y se dé una vueltecita.

Y es que, según Junior, el papá de los huevos... soy yo.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Dos huevos más para Javier

(Dos huevos de tórtola)

Hace unas semanas entregué dos huevos fecundados a Javier, seguidor de este blog, para que sus tórtolas los empollasen, y de ahí nació un pollito (el otro se malogró), seguramente recordaréis las fotos del pollo ya grande. Pues bien: me ha pedido otros dos huevos fecundados, así que, si todo va bien, Walter y Amélie serán papás de nuevo en unos días. Os mantendré informados.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Huevos de alquiler

(Walter y Amélie en su nido)

No es que alquile los huevos, no. Es que se me ha ocurrido este título a semejanza de los "vientres de alquiler". Lo explico mejor: un lector de este blog, Javier, me ha escrito pidiéndome los huevos fecundados de Amélie, porque tiene una pareja de tórtolas que no consiguen criar, ya que aparentemente los huevos no quedan fecundados. El jueves pasado quedamos cerca de mi casa, y yo le llevé los dos huevos recién sacados del nido. Esperemos a ver cómo se desarrollan los acontecimientos, si finalmente todo va bien, espero poder contarlo en este mismo blog. Ojalá.